RECUPERAR EL DESEO SEXUAL

 

En primer lugar, antes de ofrecer pautas de cómo recuperar el deseo sexual, quizá tengamos que detenernos en conceptualizar qué es el deseo sexual.

 

El deseo sexual, es la primera fase de la respuesta sexual humana (masculina y femenina). Si hay deseo, se buscará un encuentro sexual. Una vez iniciado, si existe una adecuada excitación, pues se logrará el orgasmo y una sensación de satisfacción sexual.

 

El deseo sexual, se puede entender de varias formas. En primer lugar, está el deseo que ocurre al principio de una relación de pareja. En esta fase de enamoramiento, es fácil que exista un mayor deseo sexual, y de encuentros sexuales. Ocurre por pura química cerebral.

 

Hay otro tipo de deseo, que puede iniciarse cuando la relación ya es estable, y no está viviendo esa etapa inicial. En esta fase, es cuando hay que tomar conciencia de que hay que recuperar el deseo sexual. Ya no es algo que surja de forma espontánea, hay que propiciar el ambiente adecuado para ello (besos, caricias, juegos,…).

 

¿Cuándo hay que recuperar el deseo sexual?

 

Cuando la falta de deseo es algo más o menos estable en el tiempo, y empieza a generar un malestar tanto en la persona que tiene el menor deseo, como en su pareja. Es entonces cuando hay solucionarlo, y recuperar el deseo sexual.

 

En primer lugar, hay que tener en cuenta que a veces se malinterpreta el bajo deseo sexual, y se atribuye erróneamente a un descenso de la libido. Quizá simplemente ha cambiado la forma del deseo, y hay una necesidad más cualitativa que cuantitativa del mismo.

 

Es decir, antes de preocuparnos por recuperar el deseo sexual, tenemos que cuestionarnos si lo que deseamos en la actualidad es otro tipo de prácticas sexuales. Por ejemplo: no tan centradas en el coito, enfatizando más besos, caricias, estimulaciones, etc.

 

Esta cuestión, es algo que encuentro frecuentemente en mi consulta de sexología en Sevilla. En ocasiones, no es cuestión de una falta de deseo sexual, sino de recuperar el deseo sexual, buscando otro formato.

 

¿Qué puedo hacer para recuperar el deseo sexual?

 

  1. Relación de pareja: El estrés, el exceso de preocupaciones y el ritmo de vida que llevamos, junto a la falta de comunicación, pueden contribuir a la pérdida del deseo sexual.

Si estás en esta situación, habla con tu pareja y reservaros tiempo para vosotros.

 

  1. Estimulación: Un aspecto importante para recuperar el deseo sexual es aumentar la estimulación. Es necesario fomentar las fantasías sexuales a través de la lectura de novela o película erótica (no porno).

La falta de deseo sexual, está muy relacionada con la ausencia de fantasías sexuales.

 

  1. Autoestima: Está estrechamente relacionada con el deseo sexual. Una baja autoestima, puede favorecer la aparición de problemas sexuales y repercutir negativamente en la satisfacción sexual.

 

  1. Creatividad: La rutina, es el peor enemigo del deseo. Si queremos recuperar el deseo sexual, no hay más remedio que echarle imaginación y probar cosas nuevas.

 

Hoy en día, disponemos de juegos, juguetes, ropas…sexuales que hacen mantener o despertar el apetito sexual.

 

  1. Masturbarse: Tanto en hombres como en mujeres, masturbarse no restan ganas de tener sexo, sino todo lo contrario. La masturbación no es una práctica que sustituye a otras cuando no hay coito, sino que es una práctica en sí, una más, como lo puede ser el coito o el sexo oral.

 

Hay pacientes, más frecuente en mujeres, que cuentan en consulta que nunca o pocas veces se han masturbado (“porque no lo ven bien”, “no les apetece”, “no les llama la atención”, etc.). Está comprobado, que la persona que suele masturbarse, conoce mejor su cuerpo, su excitación, y suelen tener una mayor satisfacción en sus relaciones sexuales.

 

  1. Ayuda profesional: Es cierto que el deseo sexual sufre altibajos a lo largo de nuestras vidas. Si es una situación que se mantiene en el tiempo, y afecta a uno o ambos miembros de la pareja, es el momento de solicitar ayuda con un profesional de la sexología.

 

Si esto se dilata en el tiempo, puede llegar a deteriorar mucho la relación de pareja, e incluso romperse.

 

Podemos concluir, que el deseo sexual es una de las fases más importantes de la respuesta sexual humana. Sin deseo (o un deseo sexual hipoactivo) raramente existe una vida sexual satisfactoria.

 

Si crees llevar tiempo con este problema, es el momento que solicites ayuda y recuperar el deseo sexual. Existen muchas estrategias que puedo mostrarte, desde mi consulta de psicología y sexología en Sevilla.

 

 

 

 

 

Fdo. Joaquín Ferrera

Psicólogo-Sexólogo