¿El sexo es solo penetración? Una idea que puede estar afectando a tu vida sexual sin que te des cuenta

Muchas personas han aprendido que una relación sexual «completa» y el sexo es solo penetración. Sin embargo, esta creencia puede generar presión, ansiedad e incluso problemas sexuales que afectan al bienestar individual y de pareja.

En consulta es frecuente encontrar personas que viven con frustración porque creen que, si la penetración falla o no resulta satisfactoria, toda la relación sexual ha fracasado. La realidad es muy distinta.

¿Cómo aprendemos las relaciones sexuales?

Habitualmente, el hombre suele aprender su modelo de relaciones sexuales en revistas, películas porno, conversaciones con su grupo de iguales, etc. Estas fuentes de información, basan su modelo de sexo prioritariamente en la penetración.

A poco que analicemos la conversación entre dos jóvenes sobre las relaciones sexuales, o que visionemos alguna película porno, podremos concluir que existe una exacerbación del acto sexual basado en la penetración. Esto conlleva que la mayoría de hombres, en ocasiones también mujeres, consideren el coito como la parte más relevante de las relaciones sexuales; considerando otras prácticas sexuales como de “segundo orden”.

Si nos centramos un momento en la fisiología del aparato genital femenino, nos daremos cuenta de que no es el canal vaginal donde más sensibilidad tiene la mujer. Por contra, es la zona del clítoris la más sensible; y por tanto, donde mayor excitación percibe. Es fácilmente deducir, que habitualmente es a través de la estimulación del clítoris donde se facilita llegar al orgasmo y se favorece la satisfacción sexual.

En consulta veo con frecuencia a hombres y parejas que llegan convencidos de que todo su problema se debe a la penetración. Sin embargo, tras una evaluación adecuada, descubrimos que la ansiedad, las expectativas irreales o la falta de comunicación suelen desempeñar un papel mucho más importante.

Por ejemplo, si tengo en consulta un paciente con disfunción eréctil o eyaculación precoz, le voy a aconsejar que abandone inicialmente la práctica de la penetración, hasta que no esté preparado para ello. Esta recomendación está fundamentada en que es precisamente  la situación sexual donde más se manifiesta la disfunción sexual.

Una vez que el paciente va controlando su ansiedad, pues se le ofrecen pautas para que pueda tener relaciones sexuales con penetración.

Por tanto, durante la terapia sexual, también trabajamos una labor educativa. Es importante, aprender que otros tipos de estimulación y prácticas sexuales son posibles. También que éstas son igual (o más) satisfactorias que la penetración.

¿Qué consecuencias puede tener pensar que el sexo es solo penetración?

Esta idea puede parecer inofensiva, pero en la práctica genera mucho sufrimiento.

Cuando una persona cree que toda la satisfacción sexual depende exclusivamente de la penetración, es habitual que aparezcan situaciones como:

  • ansiedad antes de mantener relaciones sexuales;
  • miedo a «no rendir»;
  • presión por mantener la erección;
  • evitación de las relaciones sexuales;
  • disminución del deseo;
  • discusiones de pareja;
  • sensación de fracaso cuando las relaciones no salen como se esperaba.

En muchas ocasiones, el problema no está en el cuerpo, sino en las expectativas con las que vivimos la sexualidad.

Si estas situaciones se repiten con frecuencia y están afectando a tu bienestar o a la relación de pareja, puede ser el momento de pedir ayuda profesional.

La terapia sexual no consiste únicamente en hablar sobre sexo. Es un espacio donde comprender qué está ocurriendo, reducir la ansiedad asociada a las relaciones sexuales y aprender herramientas prácticas para recuperar una vivencia de la sexualidad más libre y satisfactoria.

En consulta trabajo con personas que presentan dificultades como:

  • disfunción eréctil;
  • eyaculación precoz;
  • bajo deseo sexual;
  • dificultades para alcanzar el orgasmo;
  • ansiedad relacionada con las relaciones sexuales.

Cada caso requiere una valoración individualizada y un tratamiento adaptado a las necesidades de la persona o de la pareja.

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Muchas personas tardan meses o incluso años en pedir ayuda porque piensan que «ya pasará» o porque sienten vergüenza al hablar de sexualidad.

Sin embargo, cuanto antes se comprende qué está ocurriendo, más sencillo suele resultar recuperar la confianza y disfrutar nuevamente de las relaciones sexuales.

Si crees que esta situación puede estar afectando a tu vida o a tu relación de pareja, estaré encantado de ayudarte.

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Preguntas frecuentes:

¿Es normal disfrutar del sexo sin penetración?:

Sí.

Muchas personas experimentan una vida sexual plenamente satisfactoria sin que la penetración sea el centro de la relación. La sexualidad es mucho más amplia y cada pareja encuentra las prácticas con las que ambos disfrutan.

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