Si has tenido, o tienes pareja, posiblemente has vivido una falta de deseo sexual.

Es una expresión que clásicamente se le ha atribuido a las chicas, aunque también se les puede escuchar a chicos.

 Esta situación, como en todo, no es problemática si ocurre de forma puntual; si no es algo común en la relación de pareja. Si más al contrario, es algo que se da con cierta frecuencia pues podemos estar hablando de una disfunción sexual. Se le denomina falta de deseo sexual o deseo sexual hipoactivo.

 

Síntomas de la falta de deseo sexual

En primer lugar, el síntoma más significativo para identificar la inapetencia o falta de deseo sexual es una disminución por el interés en el área de la sexualidad.

Esta disminución en el interés por lo sexual, suele ir acompañada de conductas específicas como las siguientes:

  • Evitamos con frecuencia las propuestas de actividad erótica y sexual que propone nuestra pareja, por ejemplo con las típicas expresiones: “No, ahora no tengo ganas”, “Es que estoy muy cansado” o “Mejor otro día, cariño”.
  • Disminuye nuestra iniciativa para proponer actividades sexuales.
  • Nos masturbamos con menos frecuencia que antes.
  • Esquivamos las situaciones en que sabemos que nuestra pareja puede proponer un encuentro sexual, como acostarnos cuando ya está dormido. o llenar nuestro tiempo libre de actividades para impedir momentos de intimidad con nuestra pareja.
  • Lo más importante, un día nos damos cuenta de que el sexo está casi ausente de nuestras vidas, y que rara vez aparece en nuestro pensamiento.

Si crees estar en esta situación, necesitas ayuda profesional. Ponte en contacto rellenando el formulario o en el teléfono de consulta 678273108 (también whattsapp).

Con el tiempo, y si esta situación ha ido provocando conflictos en la relación de pareja, cualquier gesto de acercamiento puede percibirse como un peligro y, en vez de ser una experiencia agradable que activa nuestro deseo como lo hacía antes, nos parece una experiencia molesta y desagradable que deseamos evitar.

Esto lleva a deteriorar la relación de pareja tanto que, en ocasiones, además de la terapia sexual, hay que abordar aspectos de terapia de pareja.

 En este punto, podríamos reconocer que hemos entrado en un círculo vicioso que provoca un distanciamiento afectivo, y un aumento de los conflictos en la relación que, a su vez, siguen alimentando una disminución de nuestro deseo sexual.

El tratamiento de elección en la falta de deseo sexual es la terapia sexual. Es importante la implicación de ambos miembros de la pareja, no se trata de que uno tiene la culpa; sino de aprender y disfrutar juntos.

Soluciona tu problema de falta de deseo sexual. Ahora puedes hacerlo con terapia presencial o por videollamada. Pide cita.

 

Fdo. Joaquín Ferrera

Psicólogo-Sexólogo