TRATAMIENTO DEL VAGINISMO: “SUPERANDO EL MIEDO AL DOLOR”

 

El tratamiento del vaginismo debe ir precedido de un exhaustivo diagnóstico, y ser abordado por un/a profesional experto/a en sexología.

En el vaginismo existe una contracción involuntaria de los músculos que rodean la entrada a la vagina, y que impide o dificulta la penetración.

El vaginismo es una disfunción sexual que puede tener causas orgánicas y también psicológicas.

Las causas físicas del vaginismo, pueden estar relacionados con la falta de estrógenos o la presencia de una cicatriz genital que pudo quedar como consecuencia de un parto traumático, un aborto o, incluso en abusos sexuales.

En las causas psicológicas del vaginismo, podemos encontrarnos una multitud de factores que desarrollan, y mantienen esta disfunción sexual.

 

En mi consulta de sexología en Sevilla, veo mujeres que mantienen relaciones sexuales con cierto sentimiento de culpa, debido a una educación represora, o que han tenido experiencias sexuales traumática o nada satisfactorias.

Existen muchos casos, en los que el origen del vaginismo simplemente existe un miedo anticipatorio a la penetración (miedo al dolor).

Casi siempre, el miedo al dolor asociado con la penetración, impide el  deseo que quedarse embarazada, de realizar revisiones ginecológicas; y de tener relaciones sexuales coitales.

En el tratamiento del vaginismo, uno de los objetivos principales que me marco, como sexólogo, es eliminar la ansiedad que la paciente tiene asociada a la penetración.

En todos los casos existe un miedo y una ansiedad anticipatoria a la penetración, que de no tratarse, puede evolucionar a una evitación de las relaciones sexuales.

Durante el tratamiento del vaginismo, si se tiene pareja, es recomendable que también acuda a la terapia.

El vaginismo es un problema que hay que solucionarlo juntos, ya que van a existir sentimientos de frustración en ambos miembros de la misma.

En la mayoría de ocasiones a ambos miembros de la pareja se les pide que -durante la fase inicial del tratamiento del vaginismo- eviten la penetración para eliminar esa fuente de estrés.

Posteriormente, una vez la paciente consigue estar relajada con otras conductas sexuales, se va retomando el coito progresivamente.

Con esto, la mujer con vaginismo, progresivamente va consiguiendo mantener relaciones sexuales asociadas a un clima de relajación, y por tanto satisfactorias.

Actualmente, en el tratamiento del vaginismo, contamos con ejercicios y técnicas que son muy efectivas.

La mayoría de estos ejercicios, son mostrados en las sesiones de terapia sexual. Posteriormente, necesitan ser practicados en casa, tanto la mujer individualmente, como en pareja.

Algunas técnicas y ejercicios en el tratamiento del vaginismo son:

–  Ejercicios de Kegel: Consiste en contraer-relajar la vagina y musculatura relacionada. Con ella se consigue tonificar la vagina.

Autoestimulación: Los ejercicios de autoestimulación-masturbación son muy importantes para la paciente con vaginismo.

El objetivo es el autoconocimiento, la autoexploración y la familiarización con sus propios genitales. Es necesario que se practique, ya que proporciona placer sexual. También, porque se consiguen descubrir sensaciones, para luego compartirlas con la pareja.

Inserción gradual de dilatadores vaginales: Los dilatadores tienen grosores distintos. La paciente va introduciéndose progresivamente los de tamaño más delgado, hasta los más gruesos

Es muy útil, como paso previo a la penetración. Con este ejercicio, se pretende que la mujer se habitúe –sin molestias- a las sensaciones que luego tendrá con la penetración.

En definitiva, hoy en día los expertos en sexología, contamos con recursos para dar solución al vaginismo.

El tratamiento del vaginismo no suele ser largo, implica cumplir con las pautas que se dan durante las sesiones, y realizar los ejercicios que se indican.

 

Fdo. Joaquín Ferrera

Psicólogo-Sexólogo

Sevilla